El jabón es un elemento indispensable en la higiene personal. La cosmética convencional está saturada de componentes sintéticos nocivos para la salud y el medio ambiente. Jabones que son más baratos porque contienen ingredientes irritantes y/o fuertes detergentes que afectan a la piel y pueden provocar un sinfín de reacciones no agradables. Este tipo de jabones se elaboran con productos químicos, colorantes y perfumes sintéticos altamente contaminantes que además, no favorecen la salud ni la belleza. Todo lo contrario; a cambio de producir espuma, resecan e incluso, irritan la piel. Los jabones naturales no contaminan porque no contienen derivados del petróleo.

Cuando hablamos de jabones naturales, nos referimos a los que únicamente utilizan ingredientes de origen vegetal con propiedades terapéuticas muy beneficiosos para la piel. Los jabones ecológicos son hidratantes, nutritivos, relajantes, estimulantes, astringentes, antisépticos, depurativos, exfoliantes y regenerativos. A su composición básica (agua y aceite) se le añaden aceites esenciales florales y/o frutales y tintes naturales que aportan el toque de color y un aroma agradable.

El proceso de fabricación del jabón se llama saponificación. Los jabones comerciales o industriales usan espumantes sintéticos, colorantes artificiales y productos químicos agresivos como el triclosán, que abaratan su precio pero hacen daño a nuestra piel y nuestro planeta. Son muchos los fabricantes de jabón que eliminan la glicerina que se produce durante la saponificación. La eliminan para usarla en otros productos como las cremas hidratantes. Productos cuyo uso se hace imprescindible sobre todo, para quienes eligen jabones de mala calidad, pues la piel se reseca y pide a gritos lociones supletorias capaces de repararla. Un paso que se pueden saltar, sin problemas, las personas que utilizan, a diario, jabones ecológicos y 100% naturales.

Los jabones artesanales son todo beneficios:

  • Limpian en profundidad sin resecar la piel.
  • Ayudan a mantener los aceites naturales de la piel.
  • Son antioxidantes y buenos tónicos
  • Reparan la piel y la mantienen sana
  • Son muy hidratantes, antioxidantes y buenos tónicos.
  • Algunos tienen la capacidad de estimilar la regeneración celular.
  • Confieren suavidad y elasticidad a la piel.

  


Todos nuestros jabones se elaboran en España con ingredientes naturales, de forma 100% artesanal y respetando los valores de Greenyway, es decir, cuidando nuestro entorno. Ninguno de ellos ha sido ni será testado en animales. Son jabones cremosos, de abundante espuma, que ayudan a tu piel a despertar gracias a sus esenciales estimulantes.

Ofrecemos tres tipos de jabones diferentes; todos ecológicos y cuidadosos con el medio ambiente.

  • Citrus: ¡Los más refrescantes! Jabones hidratantes y nutritivos, formulados para activar la circulación y promover la regeneración celular. Indicados para ser usados como jabones corporales, pues además, son buenos reafirmantes. Poseen los principios activos del aceite de oliva, el aceite de coco, el aceite de Argán y la arcilla amarila. Sus aromas se obtienen a partir de aceites esenciales de pomelo, naranja y bergamota.
  • Floral: Especialmente formulados para pieles secas. Poseen importantes propiedades nutritivas e hidratantes, gracias a la Manteca de Karité y al aceite de Almendras Dulces. Tienen efectos calmantes, relajantes y tonificantes, con un delicado aroma floral que se obtiene a partir de aceites esenciales de palmarosa, ciprés y rosas. Son jabones ideales para terminar el día en perfecta armonía, elaborados con aceite de oliva, aceite de coco, aceite de almendras y manteca de karité.
  • Balance: ¡La opción más natural y equilibrada! Hidratantes y nutritivos. Ideales para las pieles delicadas y para quienes quieren disfrutar de la pureza de un jabón que suaviza la piel sin aromas añadidos. Los jabones Balance están elaborados con aceite de oliva, aceite coco y germen de trigo con oleato de mimosa, oleato de caléndula y oleato de vainilla.